Con información de Noticias Telemundo

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos inició una agresiva ofensiva legal orientada a revocar la ciudadanía estadounidense a un grupo de 17 inmigrantes naturalizados.

El fiscal general interino, Todd Blanche, informó que las demandas ya fueron presentadas formalmente ante varios tribunales federales del país. El gobierno acusa a estas personas de haber cometido delitos graves como abuso sexual a menores, fraude bancario y narcotráfico durante sus procesos de migración.

Las autoridades federales señalaron que los 17 inmigrantes afectados provienen de diversos países, entre los que se encuentran Cuba, Colombia, México, República Dominicana, Haití, India, Somalia, Filipinas y Jamaica.

La lista incluye de forma precisa a ocho ciudadanos de origen latino que obtuvieron la nacionalidad de forma fraudulenta. Blanche advirtió ante la prensa que aquellos extranjeros con antecedentes penales que violen la ley para naturalizarse enfrentarán severas consecuencias judiciales.

Abogadas especializadas en leyes de inmigración en la Florida explicaron que el proceso de desnaturalización le permite al Estado quitarle el pasaporte norteamericano a un ciudadano y dejarlo expuesto a una deportación. La medida ha desatado un hondo debate político en el Congreso, donde defensores de los derechos civiles critican la severidad de la orden ejecutiva. Los fiscales del caso aseguran que el acceso al sistema legal del país debe limitarse estrictamente a quienes respetan las normas.

Los líderes del partido republicano en el sur de la Florida aplaudieron las demandas del Departamento de Justicia, afirmando que el plan restablecerá la ley y el orden. Las agencias especiales del gobierno mantendrán bajo estricta vigilancia los expedientes de naturalización durante todo el verano.