Con información de DW 

El gobierno de Haití decretó el domingo estado de emergencia y toque de queda nocturno, luego de que al menos una decena de personas murieran cuando la noche del sábado pandilleros atacaron la cárcel principal de la capital, lo que derivó en una fuga masiva de presos.

El gobierno informó del estado de emergencia en un comunicado y decretó un toque de queda entre las 18H00 y las 05H00 a partir del domingo y hasta el miércoles 6 de marzo. Ambas medidas podrán ser renovadas.

El toque de queda por un período de 72 horas renovable abarca el departamento del Oeste, donde está Puerto Príncipe, debido a la «degradación de la seguridad» y los ataques en la víspera de dos cárceles a manos de las bandas armadas. En un comunicado, el Ejecutivo indicó que a fin de «restablecer el orden y tomar las medidas apropiadas para recuperar el control de la situación», el toque de entraba en vigencia.

Esta medida no afecta a los miembros de la fuerza pública que estén de servicio, los bomberos, los conductores de ambulancias, personal sanitario y periodistas debidamente identificados.

El temor a que otras instituciones públicas, como el Palacio Nacional y la sede de la Policía, sean los próximos objetivos de las bandas armadas en Haití invadía este domingo Puerto Príncipe, después de que tras el asalto a la cárcel civil se fugaran de la prisión unos 3.600 reclusos.

Desde el jueves pasado se registra una violencia sin precedentes en Haití, marcada por el aumento del número de enfrentamientos entre la Policía y las pandillas armadas, la intensificación de los tiroteos en los barrios y el incremento del número de muertos y heridos.