Con información de Infobae.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, planteó este lunes la necesidad de reintegrar a las selecciones y clubes de Rusia y Bielorrusia a las competiciones internacionales, tras casi cuatro años de suspensión.
En una entrevista exclusiva con Sky News, el dirigente calificó el veto impuesto en 2022 como una medida que «no ha conseguido nada» y que, por el contrario, solo ha fomentado la frustración y el odio dentro de la comunidad deportiva global.
Infantino sugirió que la reapertura de la participación rusa podría comenzar de forma inmediata en las categorías juveniles, argumentando que permitir que niños y niñas jueguen en diferentes partes de Europa ayudaría a suavizar tensiones y reconstruir lazos.
El máximo directivo del fútbol mundial fue enfático al señalar que las organizaciones deportivas no deberían castigar a los países ni a sus atletas por las decisiones de sus líderes políticos, proponiendo incluso blindar este principio en los estatutos de la FIFA.
Las declaraciones han provocado una respuesta inmediata y crítica desde Ucrania, donde el ministro de Deportes, Matvii Bidnyi, calificó las palabras de Infantino como «irresponsables e infantiles». Mientras el debate se intensifica, el presidente de la FIFA defendió su postura de mantener canales de comunicación abiertos y recordó su estrecha relación con figuras como Donald Trump —a quien recientemente otorgó el Premio de la Paz de la FIFA— como parte de su visión del fútbol como una herramienta de unidad en un mundo dividido.

