Con información de DW.

Una coalición de fiscales generales inició en un tribunal federal de California el juicio contra Meta por diseñar deliberadamente plataformas adictivas para menores de edad. La demanda exige al gigante tecnológico el pago de multas que podrían ascender a los 200.000 millones de dólares.

La fiscalía acusó a la empresa de aprovecharse de la vulnerabilidad psicológica de niños y adolescentes para retenerlos el mayor tiempo posible y recopilar sus datos. Exingenieros de la compañía testificaron ante la corte señalando que los protocolos de seguridad infantil quedaron en segundo plano ante el crecimiento comercial.

Por su parte, los abogados defensores de Meta rechazaron los cargos y aseguraron haber desarrollado herramientas de supervisión parental y límites de tiempo de uso. La firma tecnológica argumentó que ha colaborado constantemente con expertos para mejorar la experiencia de los usuarios jóvenes.

El juicio se extenderá durante seis semanas y contempla el testimonio del director ejecutivo Mark Zuckerberg y de directivos de Instagram. Además de las sanciones económicas, los estados demandantes exigen la modificación estructural de los algoritmos para resguardar la salud mental adolescente.