Con información de El Nuevo Herald.

El Inter Miami sorprendió a sus fanáticos al anunciar la transferencia definitiva de dos de sus más prometedores canteranos, en una inesperada maniobra financiera ejecutada horas antes del cierre del mercado de fichajes de la Major League Soccer.

El club rosanegro confirmó la venta del joven lateral Noah Allen al Chicago Fire por la suma de tres millones de dólares, despidiendo así al jugador que más partidos ha disputado históricamente con la camiseta del equipo floridano. Asimismo, el talentoso mediocampista de origen hondureño, David Ruiz, fue cedido a los New York Red Bulls por el resto de la presente temporada.

Ambos jugadores, formados integralmente en la Academia del club, fueron piezas fundamentales para la histórica conquista de la Leagues Cup junto a Lionel Messi, y se habían consolidado como los grandes favoritos de la fanaticada del sur de la Florida.

Para llenar el vacío dejado por los jóvenes talentos, el equipo anunció el flamante fichaje del extremo brasileño Riquelme Fillipi, de 19 años. Considerado como una auténtica «joya» de las divisiones inferiores del Palmeiras, el Inter adquirió el 60% de su ficha deportiva por una millonaria cifra cercana a los seis millones de dólares.