Con información de EFE
Jenni Hermoso, internacional española, aseguró en su declaración ante la Fiscalía por el Caso Rubiales que el beso que recibió del entonces presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, tras la final del Mundial femenino no fue consentido, que no se sintió respetada “ni como jugadora ni como persona” y que no se merece haber vivido algo así, pues para ella desde entonces “es muy difícil” poder salir de casa.
El testimonio de la jugadora española en la Audiencia Nacional fue adelantado el lunes en el programa Código 10 de Telecinco. Hermoso aseguró aquel día que no tuvo tiempo para reaccionar porque no se esperaba una actitud como la de Rubiales.
“Mancharon mi imagen, yo me sentí como jugadora y trabajadora de la Federación que nadie me protegía, ellos me pedían que yo les ayudara, pero en ningún momento sentí que me estuvieran protegiendo a mí. No me merezco haber vivido todo esto, para mí es muy difícil no poder salir de casa. Haberme tenido que ir de Madrid para no tener esa presión que estaba teniendo de gente que solo quería hacerme daño”, respondió la jugadora al ser interrogada por la teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Marta Durántez.
Al preguntarle sobre si tuvo capacidad de reacción, dijo que no porque no se lo esperaba. El caso Rubiales continuará el martes, cuando se han fijado las comparecencias como investigados del exseleccionador femenino de fútbol Jorge Vilda y el director de Mercadotecnia de la Federación Española, Rubén Rivera, ante el juez de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge, que investiga al expresidente Luis Rubiales por los delitos de agresión sexual y coacciones a la futbolista Jenni Hermoso.

