Con información de DW.

El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, manifestó este lunes su firme oposición al envío de recursos financieros hacia Cuba por parte del actual gobierno chileno.

Kast, quien asumirá el mando el próximo 11 de marzo, cuestionó la legitimidad de otorgar asistencia directa a una administración que calificó como una dictadura de más de seis décadas. Durante una rueda de prensa en el sur del país, el líder derechista enfatizó que la situación actual del pueblo cubano es «inhumana» y responsabilizó directamente a la gestión del gobierno de la isla por el deterioro social y económico.

La controversia surge tras el anuncio del gobierno del presidente Gabriel Boric sobre un aporte de un millón de dólares destinado a la isla a través de un fondo de cooperación vinculado a Unicef.

Para Kast, cualquier tipo de ayuda humanitaria hacia Cuba debería estar condicionada de manera obligatoria a la exigencia de una apertura democrática y al respeto de las libertades civiles. Esta postura marca un giro radical en la política exterior que Chile adoptará a partir de marzo, alineándose con las presiones internacionales que buscan cambios estructurales en el sistema político cubano.

Cuba atraviesa una de las crisis energéticas más severas de su historia reciente, agravada por el cese del suministro de crudo tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela a principios de enero.

 Ante la escasez, el gobierno de La Habana ha implementado medidas extremas de emergencia que incluyen el racionamiento de combustible, el teletrabajo y la reducción de la jornada laboral en las instituciones públicas. Las autoridades cubanas acusan a la administración de Donald Trump de intentar «asfixiar» su economía mediante la amenaza de aranceles a cualquier nación que intente proveerles energía.

Mientras países como México, España y Rusia han confirmado que mantendrán sus programas de asistencia para paliar la crisis en la isla, el futuro de la relación entre Santiago y La Habana permanece bajo una sombra de incertidumbre. Kast reiteró que su prioridad será fortalecer vínculos con naciones que compartan valores democráticos, sugiriendo que el flujo de capitales chilenos hacia Cuba no será una prioridad bajo su administración.