Con información de Telemundo 51.

Un tribunal federal en Miami inició el juicio contra el excongresista David Rivera y la consultora Esther Nuhfer, señalados de actuar como agentes no registrados del gobierno de Venezuela.

La fiscalía argumenta que los acusados habrían gestionado un contrato de 50 millones de dólares para mejorar la imagen del Palacio de Miraflores en Washington, ocultando estas actividades bajo una fachada de consultoría comercial.

Según el expediente, Rivera y Nuhfer habrían recibido pagos fraccionados que alcanzaron los 20 millones de dólares. El objetivo principal era utilizar sus influencias políticas para concertar reuniones con figuras clave del gobierno estadounidense.

Entre los contactos mencionados destaca el actual senador Marco Rubio, quien habría sido abordado por los acusados sin conocer los intereses extranjeros que representaban.

La evidencia presentada incluye comunicaciones de WhatsApp donde los implicados utilizaban un lenguaje cifrado para referirse a figuras políticas y sumas de dinero. En estos chats, se utilizaban términos como «el guagüero» para identificar a Nicolás Maduro y «melones» para hablar de los millones de dólares recibidos. El caso también vincula al empresario Raúl Gorrín, actualmente prófugo de la justicia estadounidense.

Por su parte, la defensa de los señalados sostiene que no se cometió ningún delito, alegando que las labores realizadas fueron estrictamente comerciales para una filial petrolera en EE. UU. Argumentan que el proceso carece de sustento legal y que no se trató de un cabildeo político prohibido. De ser hallados culpables de violar la ley FARA y otros cargos, los acusados podrían enfrentar décadas en prisión.