Con información de DW.
La justicia de Argentina emitió este miércoles un exhorto internacional dirigido a los Estados Unidos para solicitar la extradición formal de Nicolás Maduro. El exmandatario venezolano, quien permanece recluido en Nueva York tras su deposición en enero, es requerido por un juez federal argentino para ser indagado por crímenes de lesa humanidad.
La resolución se basa en el principio de «jurisdicción universal», el cual permite procesar graves violaciones a los derechos humanos independientemente del lugar donde se cometieron o la nacionalidad de los implicados.
La causa se originó en 2023 tras denuncias presentadas por la Fundación Clooney para la Justicia y el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD), que señalaron la existencia de un plan sistemático de represión y tortura en Venezuela desde 2014.
Los abogados querellantes explicaron que, al estar Maduro bajo custodia en otro país, el pedido de extradición es el paso legal obligatorio. En caso de que Washington no acceda al traslado, la querella solicitará que el juez y el fiscal argentinos viajen a territorio estadounidense para tomarle declaración indagatoria y avanzar hacia un juicio oral.
Este pedido de extradición añade una nueva capa de complejidad legal para Maduro, quien ya enfrenta cargos por narcotráfico y terrorismo en una corte del Distrito Sur de Nueva York.
Mientras el exmandatario espera su próxima audiencia federal el 17 de marzo, la solicitud argentina deberá ser tramitada a través de las cancillerías de ambos países. El proceso evoca antecedentes históricos de jurisdicción universal, como el caso de Augusto Pinochet, y refuerza la presión internacional sobre el antiguo liderazgo chavista en un contexto de transición política en Venezuela.

