Con información de Infobae.

Las elecciones presidenciales en Perú cumplieron más de una semana sin declarar a un ganador oficial, registrándose uno de los desenlaces más ajustados e infartantes en la historia democrática del país.

Los últimos reportes publicados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirman que la candidata de centroderecha Keiko Fujimori se mantiene por delante de su rival izquierdistas por una brecha de apenas 0,20 puntos porcentuales. Las autoridades llamaron a mantener la calma en las calzadas urbanas mientras concluye el procesamiento de las cajas de actas.

El desglose técnico del conteo oficial, al alcanzarse el 99,157% de las actas procesadas, otorga a Keiko Fujimori el 50,101% de los sufragios, lo que representa un caudal de 9,137,164 votos válidos.

Por su parte, el candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, se ubica muy cerca con el 49,899% de las papeletas, acumulando un total de 9,100,487 votos. Esta mínima diferencia matemática se traduce en una ventaja de apenas 36.677 sufragios a favor de la líder del partido Fuerza Popular.

Los analistas explicaron que el resultado final estuvo condicionado por la marcada geografía del voto en las regiones andinas y costeras. Sánchez, quien compite bajo el ala política del encarcelado expresidente Pedro Castillo, se impuso con comodidad en las zonas rurales del interior de la nación.

Sin embargo, Fujimori logró revertir la tendencia dominando los consulados del extranjero, donde acaparó una ventaja determinante de 79.000 votos emitidos por los peruanos residentes en el exterior para asegurar las casillas.

De ratificarse estas métricas por los jurados especiales, la victoria de Fuerza Popular marcará el retorno formal del fujimorismo al Palacio de Gobierno tras 26 años de la renuncia por fax de Alberto Fujimori desde Japón. Keiko Fujimori logró conquistar el poder en su cuarto intento presidencial, tras haber sufrido derrotas traumáticas por menos de 40.000 votos en los procesos de 2016 y 2021. El nuevo mandatario gobernará para el periodo 2026-2031 a una nación fatigada por una crisis institucional que provocó el desfile de ocho presidentes en una década.