Con información de EFE/Infobae.
La Casa Blanca, a través de su portavoz Karoline Leavitt, describió el ataque israelí contra líderes de Hamás en Doha, Catar, como un “desafortunado incidente”. Aunque el Gobierno de EE. UU. fue notificado de antemano sobre la operación,
Leavitt señaló que un bombardeo unilateral en el territorio de un aliado cercano como Catar «no contribuye a los objetivos de Israel ni de EE.UU. para lograr la paz».
La portavoz también mencionó que el presidente Donald Trump considera a Catar un aliado vital y lamenta que el ataque haya tenido lugar en su capital. Tras el incidente, Trump contactó tanto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, como a los líderes de Catar, asegurándoles que “algo así no volverá a ocurrir en su territorio”. Este es el primer ataque de Israel en suelo catarí, donde se encuentra la base militar estadounidense más grande de Oriente Medio.
De la misma manera, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reafirmó que la administración del presidente Donald Trump considera al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela como “ilegítimo” y lo acusó de traficar drogas hacia Estados Unidos.
Leavitt también defendió un ataque reciente de las fuerzas estadounidenses contra una embarcación venezolana que transportaba a presuntos miembros de la banda criminal Tren de Aragua. “Esto envía un mensaje claro a los narcotraficantes del mundo: el presidente no lo tolerará”, afirmó.

