Con información de Swissinfo

En una escalada de la confrontación entre el Gobierno y la prensa, la Casa Blanca inauguró un nuevo portal digital cuyo propósito declarado es identificar y «desmontar» las supuestas informaciones erróneas o «bulos» que circulan en los medios de comunicación sobre la Administración de Donald Trump.

Esta iniciativa calca el estilo retórico del propio presidente, conocido por descalificar sistemáticamente a los periodistas que cuestionan sus políticas o formulan preguntas incómodas con el término «fake news» (noticias falsas).

El primer grupo de medios y periodistas designados como «infractores mediáticos de la semana» incluye a la cadena CBS News y los periódicos The Boston Globe y The Independent, junto a reporteros como Alyssa Vega, Andrew Feinberg, Eric García y Nancy Cordes.

El señalamiento se centra en la cobertura de una reciente polémica en la que Trump había acusado de «comportamiento sedicioso» a seis legisladores demócratas. Según el portal, estos medios incurrieron en «tergiversación y omisión de contexto» al informar sobre las declaraciones del presidente. El sitio web defiende al mandatario, afirmando que «El presidente Trump nunca ha dado una orden ilegal. Los medios de noticias falsas lo sabían, pero aun así difundieron la noticia».

El lanzamiento del portal coincide con una serie de incidentes de alto perfil en los que el presidente ha atacado directamente a reporteras. Días atrás, Trump fue criticado por haberle dicho «silencio, cerdita» a una periodista que preguntó sobre el caso del pederasta Jeffrey Epstein. Posteriormente, calificó de «pésima reportera» a Mary Bruce de ABC News durante una rueda de prensa junto al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, por preguntas relacionadas con el asesinato del columnista Jamal Khashoggi.

La Casa Blanca ha defendido consistentemente este tipo de comentarios como una prueba de la «transparencia» y «honestidad» del mandatario. No obstante, organismos internacionales como la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) han emitido repetidas advertencias, señalando que las acciones de Trump, incluyendo las amenazas de retirar licencias a cadenas críticas, constituyen un «ataque» a la libertad de expresión.