Con información de EFE.

Ghislaine Maxwell, condenada por su papel en la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein, se acogió este lunes a la Quinta Enmienda para evitar responder preguntas ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.

Maxwell intervino vía videoconferencia desde la prisión federal de Tallahassee, Florida, frustrando los intentos de los legisladores por obtener nuevos detalles sobre el funcionamiento de la red criminal.

Su defensa condicionó cualquier testimonio futuro a la concesión de un indulto presidencial por parte de Donald Trump.

La negativa de Maxwell ocurre en un momento de alta tensión política, luego de que el Departamento de Justicia permitiera a los congresistas revisar versiones sin censura de los archivos de Epstein.

Estas revelaciones han salpicado al actual secretario de Comercio, Howard Lutnick, cuyos documentos sugieren una relación personal y comercial con Epstein mucho más estrecha de lo declarado previamente. Ante estos hallazgos, algunos legisladores republicanos han comenzado a exigir la renuncia inmediata de Lutnick por falta de transparencia.

Mientras los demócratas acusan a Maxwell de intentar manipular la justicia para obtener beneficios políticos, el presidente del Comité de Supervisión, James Comer, se ha manifestado en contra de cualquier medida de gracia.

Por otro lado, grupos de víctimas de Epstein han lanzado una campaña pública exigiendo que la Fiscal General, Pam Bondi, publique la totalidad de las investigaciones sin restricciones. El caso sigue generando grietas en Washington ante la posibilidad de que se revelen nexos con otras figuras de alto perfil.