Con información de EFE.
El Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) confirmó la llegada del portaaviones de propulsión nuclear USS Abraham Lincoln (CVN 72) a Oriente Medio.
El despliegue, que incluye un grupo de combate de destructores y fragatas, cumple la promesa del presidente Donald Trump de enviar una «flota enorme» para monitorear la situación en Irán, donde la represión estatal contra manifestantes ha dejado cifras de muertos alarmantes: 3,117 según el gobierno iraní y más de 5,400 según organismos internacionales como HRANA.
Estos portaaviones de la clase Nimitz, descritos por la Marina como los buques de guerra más grandes del mundo, funcionan como bases aéreas móviles capaces de proyectar poder militar en costas y objetivos interiores de manera sostenida.
Mientras el Pentágono califica la misión como una medida para «promover la estabilidad», el Ministerio de Exteriores iraní advirtió que esta presencia naval genera una «inseguridad que afectará a todos» los países de la región.
Trump, por su parte, ha comparado esta movilización con la intervención realizada en Venezuela, asegurando que su capacidad de ataque es ahora significativamente mayor.

