Con información de El Nacional.
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) realizó un operativo militar sorpresa en las zonas mineras del estado Bolívar. Aunque todavía no se ha publicado un reporte oficial del Gobierno, se conoció que el despliegue busca desalojar a los líderes de las bandas armadas que controlan el territorio.
Esta acción ocurre dos meses después de aprobarse la nueva Ley de Minas, una reforma legal que busca abrir las puertas a los inversores extranjeros en estas ricas tierras de oro.
De acuerdo con un informe de la organización SOS Orinoco, los peritajes de campo confirmaron el movimiento de tropas y grupos armados en El Callao. En ese sector, los militares realizaron inspecciones a las plantas de procesamiento de la Corporación Venezolana de Minería, enfocándose en la infraestructura de producción de oro. Asimismo, se reportaron fuertes enfrentamientos en el poblado de Las Claritas para sacar a las mafias que controlan el estratégico complejo minero Las Brisas–Las Cristinas.
La ONG ambientalista aclaró que son falsos los rumores sobre la presencia de tropas militares de los Estados Unidos en la zona. De igual forma, desmintieron que se trate de una invasión masiva por tierra en todo el municipio Sifontes, explicando que los ataques están focalizados en puntos específicos y se ejecutan con apoyo de helicópteros. Ante el avance de los uniformados, los líderes carcelarios del Internado Judicial de El Dorado, conocidos como pranes, iniciaron movimientos de resguardo.
SOS Orinoco alertó que el uso de la fuerza para reconfigurar el control del Arco Minero podría afectar la convivencia de las comunidades locales y de las familias indígenas. La organización defensora de los derechos humanos exigió respeto para los habitantes de los pueblos y el cese de un modelo extractivista que destruye el ecosistema. Los analistas estiman que el control de las minas por parte de la gestión de Delcy Rodríguez busca garantizar el flujo de recursos hacia el Banco Central.
