Con información de El Nuevo Herald.

Efectivos de la Guardia Costera de los Estados Unidos ejecutaron un exitoso operativo de interdicción marítima que culminó con el decomiso de aproximadamente 900 libras de cocaína de alta pureza.

La operación federal se escenificó a una milla de distancia al este de Cape Florida, donde las tripulaciones navales lograron interceptar una embarcación sospechosa que realizaba maniobras de contrabando. Los balances oficiales del cuerpo de seguridad estimaron que el cargamento ilícito de narcóticos poseía un valor de cotización en el mercado negro de 6,7 millones de dólares.

Durante el abordaje táctico de la lancha rápida, los oficiales de seguridad procedieron al arresto de tres presuntos narcotraficantes que tripulaban la embarcación. Tanto los detenidos como el cargamento de estupefacientes fueron trasladados bajo estrictos protocolos de custodia hacia el puerto, quedando formalmente a disposición de los agentes federales adscritos a la División de Miami de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Los voceros navales advirtieron que esta cantidad de droga incautada tenía el potencial de causar la muerte por sobredosis a más de 300.000 ciudadanos.

El comandante de la Estación de Miami Beach de la Guardia Costera, el teniente Matthew Ross, celebró los resultados del operativo conjunto y ratificó que las fuerzas del orden federales, estatales y locales se mantendrán vigilantes para proteger las fronteras marítimas. Las autoridades precisaron que este golpe al narcotráfico forma parte de una estrategia integral multiagencial orientada a desmantelar los esquemas operativos de las Organizaciones Criminales Transnacionales. El plan de contingencia gubernamental busca neutralizar de forma simultánea las redes de contrabando de personas en el Caribe.