Con información de DW.

La Organización Panamericana de la Salud advirtió que los mayores riesgos sanitarios en Venezuela provienen de la falta de agua potable y las interrupciones en los servicios médicos. El director del organismo internacional, Jarbas Barbosa, alertó que en las próximas semanas se prevé un repunte severo de enfermedades debido a la sobrepoblación en los refugios.

El balance oficial actualizado de la tragedia geológica confirma un saldo de 3,811 personas fallecidas y cerca de 18,000 damnificados que se encuentran totalmente sin hogar. Las autoridades sanitarias internacionales enfatizaron que el hacinamiento extremo en los 87 campamentos transitorios de La Guaira dificulta los programas de vacunación y la atención médica de rutina.

El director de emergencias de la OPS, Ciro Ugarte, detalló que el sistema de salud venezolano ya arrastraba un deterioro crónico que colapsó la capacidad de respuesta inmediata. Explicó que la masiva migración de profesionales médicos experimentada en los últimos años dejó al país en una situación de alta vulnerabilidad para atender traumatismos masivos.

La atención médica en el terreno ha logrado estabilizarse progresivamente gracias al despliegue de hospitales de campaña y el arribo de asistencia humanitaria internacional. A pesar de que el gobierno interino de Delcy Rodríguez defiende la gestión presupuestaria de la emergencia, llueven fuertes críticas civiles por la falta de recursos iniciales en la zona costera.