Con información de El Nuevo Herald.

Los dispositivos tecnológicos y cámaras de velocidad operadas por empresas privadas se han convertido en el mecanismo dominante de control vial en el sur de la Florida, según revelaron los datos oficiales del sistema judicial. Los registros estadísticos provistos por la Oficina del Secretario y Contralor del condado demostraron que las foto multas automáticas representaron el 68% de todas las citaciones por exceso de velocidad procesadas durante el primer trimestre del año 2026. De las 76.316 infracciones emitidas entre enero y marzo, la policía local únicamente tramitó de forma manual menos de 25.000 casos.

El agresivo despliegue de estos radares automatizados responde a una reforma estructural de la legislación estatal aprobada hace dos años, la cual autorizó la instalación de dispositivos de captura fotográfica en las inmediaciones de los centros educativos. El informe estadístico precisó que las cámaras privadas generaron un volumen neto de 51.721 citaciones en solo tres meses, superando con creces la eficiencia de las patrullas policiales en las calles de Miami-Dade, las cuales solo computaron 3.531 multas en perímetros escolares. Los dispositivos se activan de forma automática si el auto circula a más de 10 millas por hora sobre el límite de velocidad fijado.

La proliferación del millonario sistema de fotomultas ha desatado un intenso debate legal y fuertes cuestionamientos por parte de organizaciones civiles del condado. Abogados especialistas de firmas como Ticket Clinic denunciaron que el programa constituye una estrategia encubierta de recaudación fiscal y lucro empresarial disfrazada de seguridad vial, criticando que las cámaras operen de forma ininterrumpida durante toda la jornada escolar incluso en horarios donde no se registra presencia de niños en las aceras. Las multas automáticas conllevan una sanción económica estandarizada de 100 dólares.

De acuerdo con los convenios contractuales vigentes, las corporaciones privadas encargadas del mantenimiento técnico de los radares retienen una porción directa de los capitales recaudados. En el caso de la red de cámaras escolares administrada por la multinacional RedSpeed, la firma privada absorbió aproximadamente el 20% de los 17 millones de dólares en multas generados durante el primer semestre de operaciones del año anterior. Por el contrario, los defensores de la tecnología sostienen que el mecanismo es altamente efectivo debido a que el 90% de los conductores sancionados modifica su conducta y no reincide.