Con información de EFE.

El astro argentino Lionel Messi protagonizó una emotiva y multitudinaria despedida de la selección nacional, disputando su último partido oficial con la Albiceleste ante más de ochenta mil espectadores en el estadio Monumental.

En un ambiente de profunda emoción y reconocimiento global, el capitán cerró una trayectoria ininterrumpida de veintiún años, coronada con récords históricos y títulos inolvidables.

El encuentro amistoso ante Benín se transformó en una fiesta nacional con homenajes especiales, marcando el fin de una era dorada en el fútbol argentino y mundial.

Compañeros, directivos y leyendas del deporte rindieron tributo al legado del número diez, quien agradeció el constante apoyo de la afición a lo largo de su dilatada carrera profesional.

Con este histórico adiós, la selección inicia formalmente un nuevo ciclo generacional, asegurando que la huella imborrable de su capitán perdurará por siempre en el deporte rey.