Con información de EFE.

Un avión estadounidense con 175 migrantes de Venezuela deportados por Washington aterrizó este domingo en el país caribeño, 54 personas menos de lo previsto, según la Administración de Nicolás Maduro, que atribuye la diferencia a un «gran desorden» por parte de las autoridades norteamericanas.

El vuelo llegó en horas de la tarde al aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, donde se encontraba el titular de Interior, Diosdado Cabello, quien indicó que, entre los deportados, hay «alguien de peso reclamado por la Justicia venezolana», aunque aclaró que no es un miembro de la organización criminal transnacional Tren de Aragua.

Cabello, expresó que estos 175 migrantes, entre ellos once mujeres, fueron «repatriados desde los Estados Unidos luego de haber sido sometidos allá, como han sido sometidos todos los venezolanos, a una persecución, a un maltrato, señalados todos de ser del Tren de Aragua«, una banda transnacional que nació en una cárcel del país suramericano y que el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, señala como terrorista.

Sin embargo, Cabello reiteró que considera la supuesta vinculación de migrantes con ese grupo como «una gran mentira» usada para «estigmatizar y para criminalizar a los venezolanos«.

Por otra parte, explicó que «hay una comunicación directa» entre las autoridades de ambos países y que, para este último vuelo, se tramitaron los permisos que permitieron la operación, entre ellos, el relacionado con el sobrevuelo de un avión estadounidense sobre territorio venezolano.

Este es el tercer grupo que retorna a su país desde el pasado lunes, luego de que se acordara con EE.UU. reanudar los vuelos de repatriación hace una semana, como lo anunció entonces el chavismo.