Con información de El Nuevo Herald
La representación cubana volvió a destacar en la arena internacional con la participación de Lorena Suárez, quien obtuvo el título de primera finalista y la corona de Miss Norteamérica en el certamen Miss Intercontinental celebrado en Egipto.
Suárez, una joven de 23 años nacida en La Habana y residente en Florida, logró la posición más alta para una cubana en este concurso desde 2014. Su éxito es el resultado de una ardua preparación que incluyó superar desafíos personales de autoestima y bullying durante su adolescencia.
La trayectoria de Suárez refleja una persistencia notable; la joven viajaba semanalmente desde Port St. Lucie hasta Miami para recibir clases de pasarela bajo la dirección de Sergio Meso y el Reinado Nacional de Belleza Cuba (RNBCuba).
Incluso contó con el apoyo de su padre, quien le construyó una estructura de madera en casa para practicar su caminata en tacones. Esta dedicación ya había rendido frutos previamente en 2025, cuando también destacó como finalista en el concurso Top Model of the World.
Tras su destacada participación en el balneario de Sahl Hasheesh, Lorena Suárez planea tomar un descanso de los certámenes para enfocarse en su carrera como modelo profesional, con invitaciones confirmadas para las semanas de la moda en Nueva York, Londres y China.
Mientras tanto, las organizaciones de belleza cubanas en el exterior continúan preparándose para próximos eventos internacionales, subrayando la importancia de la transparencia y el empoderamiento femenino en estas plataformas de prestigio mundial.

