Con información de El Nuevo Herald.

Con la llegada del nuevo mánager Jon-Eric Sullivan y el entrenador Jeff Hafley, los Miami Dolphins enfrentan el reto más difícil de su historia reciente: sanear una economía que superó por $30 millones el tope salarial.

La nueva administración ha dejado claro que la era de los contratos masivos sin resultados, como el de Tua Tagovailoa (quien se convirtió en el suplente mejor pagado de la NFL), ha terminado.

Sullivan y Hafley, quienes trabajaron juntos en los Green Bay Packers, buscan reconstruir el equipo mediante el draft y el desarrollo de jugadores «duros y luchadores». Aunque cuentan con estrellas como Tyreek Hill y Jaylen Waddle, el enfoque ahora está en encontrar un quarterback titular que sea rentable y eficiente.

Con la contratación de Tyke Tolbert como coach de receptores, los Dolphins intentarán maximizar su arsenal aéreo mientras ajustan una plantilla que actualmente tiene comprometidos $110 millones en solo tres jugadores.