Con información de DW.

En una jornada calificada como decisiva para el hemisferio, la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado se reunió con el Secretario de Estado Marco Rubio para consolidar el apoyo de la administración Trump a una transición democrática en Venezuela.

Machado fue tajante al declarar que el objetivo no es simplemente un cambio de nombres, sino una «restitución institucional» que no deje espacios para sectores del régimen actual.

«Esto no es una transición a la rusa», afirmó, marcando distancia con cualquier acuerdo que mantenga las estructuras de poder del chavismo.

A pesar de que Rubio confirmó que Estados Unidos no tiene planes de una intervención militar inmediata, dejó claro que todas las opciones permanecen sobre la mesa si la administración de Delcy Rodríguez no coopera. Machado, por su parte, destacó señales de debilitamiento en el aparato represivo, aunque recordó que aún persisten cientos de presos políticos.

La líder opositora reafirmó su intención de regresar a Venezuela para liderar el proceso de cambio, respaldada por lo que ella describe como «las democracias más importantes del mundo».