Con información de Infobae.

El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró recientemente en Eslovaquia que el escenario en Venezuela ha experimentado una transformación positiva tras la detención de Nicolás Maduro. Según el funcionario, la captura realizada en enero ha abierto una ventana de oportunidad democrática que el país no había tenido en años.

Rubio defendió la legalidad y el éxito de la intervención militar, argumentando que era una medida necesaria frente a una administración señalada por narcoterrorismo. Aunque reconoció que la acción generó incomodidad en algunos socios internacionales, insistió en que los resultados justifican las tensiones diplomáticas.

En el frente interno, la administración estadounidense ha comenzado a estrechar vínculos con la nueva institucionalidad venezolana, enfocándose en la estabilidad y el control de recursos estratégicos. El presidente Donald Trump ha manifestado su intención de visitar el país caribeño en el corto plazo para formalizar la nueva relación bilateral.

Por su parte, la representación diplomática en Caracas envió un mensaje de optimismo con motivo de las festividades locales, resaltando el deseo de paz para las familias venezolanas. El objetivo final de Washington sigue siendo el establecimiento de un sistema electoral transparente que garantice la prosperidad a largo plazo.