Con información de El Nuevo Herald.

El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo una reunión privada en Washington con la líder venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. El encuentro, calificado como «excelente» por Machado, se centró en la creación de una hoja de ruta para la restauración de la democracia en Venezuela, abordando temas clave como reformas institucionales y las condiciones necesarias para atraer inversión extranjera al país.

La conversación ocurre en un contexto político transformado tras la captura de Nicolás Maduro en enero. Aunque Estados Unidos ha restablecido relaciones diplomáticas con Caracas y reabierto su embajada, Washington ha optado por respaldar a Delcy Rodríguez como jefa de Estado interina. Esta dinámica ha obligado a Machado a posicionarse como una interlocutora política fundamental para las fuerzas opositoras desde el exterior.

Fuentes cercanas a la reunión indicaron que, si bien las elecciones se consideran el camino hacia la normalización, aún no existe un cronograma electoral firme. Los tiempos del proceso democrático venezolano están siendo influenciados por factores externos, como la inestabilidad energética provocada por la guerra en Oriente Medio, lo que demanda una postura de paciencia y estrategia gradual por parte de ambos aliados.

Machado, quien salió de Venezuela en diciembre tras meses en la clandestinidad, expresó su optimismo sobre el regreso de las familias venezolanas y la libertad del país. Su posible retorno a la nación suramericana podría ocurrir «en los próximos días», mientras los equipos diplomáticos de ambos países trabajan en establecer un marco legal que garantice la seguridad y abra las puertas a la recuperación económica mediante la inversión occidental.