Con información de EFE y DW

El presidente Donald Trump y Erika Kirk, viuda del activista conservador Charlie Kirk, ofrecieron este domingo dos discursos contundentes en un emotivo y multitudinario memorial que tuvo lugar en el Estadio State Farm de Arizona.

Mientras el presidente calificó el asesinato de Kirk como un «ataque contra Estados Unidos», su esposa sorprendió a la audiencia al perdonar públicamente al asesino.

En un momento de profundo impacto, Erika Kirk declaró que perdonaba a Tyler Robinson, el joven de 22 años acusado del asesinato de su marido. «Lo perdono porque es lo que hizo Cristo. La respuesta al odio es no odiar», afirmó ante las más de 70,000 personas que llenaron el estadio.

Erika Kirk, quien ahora es la nueva directora de Turning Point, la organización que su esposo fundó, sostuvo que la misión de Charlie era «salvar a jóvenes, exactamente como el que le quitó la vida». La viuda también compartió que, según los médicos, su esposo no sufrió dolor y su muerte fue instantánea. Su conmovedor mensaje de perdón fue recibido con un sonoro aplauso, destacando un emotivo contraste con el tono político del evento.

Por su parte, el presidente Donald Trump rindió homenaje a Charlie Kirk, a quien describió como «uno de los más grandes patriotas» y un «gigante de su generación».

En un discurso que se asemejó a un mitin político, el mandatario afirmó que el asesinato de Kirk no fue solo un ataque personal, sino un «terrible atentado contra los Estados Unidos de América».

Trump elogió la visión de Kirk al fundar Turning Point a los 18 años, organización que lo convirtió en una figura clave del conservadurismo cristiano. El presidente aseguró que Kirk entendía a la perfección su programa de gobierno, desde políticas de salud hasta la necesidad de restaurar las «fronteras, el orden público y la religión».

El funeral se convirtió en una reunión de alto nivel de figuras del gobierno de Trump. Además del vicepresidente JD Vance, intervinieron el secretario de Estado, Marco Rubio; el de Defensa, Pete Hegseth; el de Salud, Robert F. Kennedy Jr.; y la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard. Todos ellos elogiaron a Kirk, a quien algunos se refirieron como un «mártir cristiano».