Con información de DW.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó de «inaceptable» la muerte de ciudadanos mexicanos en centros de detención estadounidenses, anunciando una serie de acciones de protesta diplomática.
La reacción surge tras el fallecimiento de José Ramos en un centro de California, elevando a 14 el número de connacionales muertos bajo custodia de las autoridades migratorias desde el inicio de la actual administración de Donald Trump en 2025.
Desde el consulado en Los Ángeles, las autoridades mexicanas denunciaron lo que consideran una tendencia alarmante y sistemática de negligencia operativa. Vanessa Calva Ruiz, directora de protección consular, señaló que estas muertes reflejan fallas profundas en los protocolos de seguridad y salud de los centros administrados por el ICE, asegurando que México agotará todas las instancias legales y multilaterales para exigir justicia.
El gobierno mexicano sostiene que la política antinmigrante desplegada recientemente ha exacerbado la vulnerabilidad de los detenidos. Sheinbaum enfatizó que su administración no se limitará a los reclamos habituales, sino que intensificará la presión para garantizar que se respeten los estándares internacionales de derechos humanos. La reincidencia de estos casos ha tensado la agenda bilateral en materia de seguridad fronteriza.
Por su parte, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha reportado los decesos como incidentes aislados, pero la frecuencia de los mismos ha unido a organizaciones civiles y consulares en una demanda común de transparencia. México busca ahora que se realicen investigaciones independientes sobre cada caso para determinar responsabilidades penales y civiles por la posible falta de atención médica adecuada.

