Con información del Diario las Américas.

La Comisión de Miami-Dade dio un paso histórico al aprobar por unanimidad la resolución 11-A7, un documento que solicita formalmente al Gobierno federal de EE. UU. la inclusión del exilio cubano en cualquier estrategia política sobre la isla. La medida, impulsada por los comisionados Juan Carlos Bermúdez y René García, busca que la Casa Blanca y el Congreso reconozcan a la comunidad local como un actor clave en las deliberaciones sobre el futuro de la nación caribeña.

El argumento central de la resolución se basa en la crisis humanitaria y política que atraviesa Cuba tras décadas de totalitarismo. Los líderes locales subrayan que Miami-Dade es el hogar de la mayor concentración de refugiados cubanos en el mundo, quienes poseen el conocimiento y la experiencia necesarios para asesorar una transición. Por ello, instan a que el exilio sea consultado directamente ante cualquier movimiento diplomático o cambio de régimen.

Un punto crucial de la iniciativa es la solicitud de fondos federales preventivos para los gobiernos locales del sur de Florida. Según el comisionado Bermúdez, un cambio drástico en la isla tendría un impacto inmediato en el condado, por lo que es vital contar con recursos para gestionar el apoyo logístico y técnico. La propuesta contempla que especialistas locales colaboren en áreas críticas como seguridad, servicios de emergencia e institucionalidad democrática.

Finalmente, el comisionado René García destacó que el régimen cubano se encuentra en un estado de fragilidad sin precedentes, especialmente ante la pérdida de subsidios energéticos externos. Bajo el liderazgo de la actual administración en Washington, los promotores de la medida consideran que la democratización de Cuba es una posibilidad cercana, por lo que la resolución ya ha sido integrada en el paquete legislativo federal de 2026.