Con información del Diario las Américas

La Comisión de la Ciudad de Miami dio luz verde a una resolución que elimina el uso de plásticos de un solo uso y poliestireno (Styrofoam) en todas las dependencias y contratos municipales.

La medida, liderada por la alcaldesa Eileen Higgins, busca mitigar la crisis de contaminación en la Bahía de Biscayne y los sistemas de drenaje locales, donde estos desechos suelen acumularse.

La nueva política exige que las futuras concesiones y contratos con proveedores en propiedades públicas prioricen materiales biodegradables. Las autoridades destacaron que componentes como pajillas, bolsas y envases tardan siglos en descomponerse, habiéndose detectado ya microplásticos en la fauna marina y en tejidos humanos, lo que eleva el problema a un nivel de salud pública.

Aunque no se trata de una prohibición para el sector privado debido a restricciones estatales, la ciudad busca «liderar con el ejemplo».

Los negocios que operan directamente bajo administración municipal dispondrán de un año para completar la transición hacia alternativas compostables, alineándose con una estrategia de resiliencia que ya han adoptado zonas vecinas como Miami Beach.