La NASA alimentó su enorme cohete lunar por primera vez el lunes y siguió adelante con una prueba crítica de cuenta regresiva a pesar de una fuga en la línea de combustible. Esta fue la cuarta oportunidad de la NASA en el ensayo general de suma importancia, el último hito importante antes del tan esperado debut del lanzamiento del cohete lunar.
Los intentos anteriores en abril se vieron frustrados por una fuga de combustible, válvulas atascadas y otros problemas técnicos. Otra fuga, esta vez en una línea de combustible externa, casi restringe la prueba del lunes en el Centro Espacial Kennedy, pero los gerentes de la NASA decidieron hacer la prueba de la cuenta regresiva de todos modos, reseña 101noticias.
El director de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, explicó que siguieron adelante para ver «cómo se desempeñó el equipo, cómo se desempeñó el hardware y ambos se desempeñaron muy bien».
Los ingenieros querían llegar hasta la marca de los 9 segundos, justo antes de encender el motor, para validar todos los sistemas y procedimientos, pero se cortó a los 29 segundos. El portavoz de la NASA, Derrol Nail, puntualizó que, no se sabía de inmediato por qué se detuvo la cuenta regresiva.

