Con información de Diario Las Américas
Un hecho lamentable sucedió en Florida el mes pasado, cuando un niño de tan solo dos años fue encontrado sin vida en las fauces de un caimán. El lunes la policía informó que la causa de la muerte del pequeño Taylen Mosley fue ahogamiento y que su padre habría sido el responsable del hecho.
El padre del niño, Thomas Mosley, de 21 años, está acusado de dos cargos de asesinato en primer grado, por la muerte de su hijo y de la madre del menor, Pashun Jeffery, de 20 años.
El niño y su madre se habían mudado hacía aproximadamente un mes a un complejo de apartamentos en la ciudad de San Petersburgo, en la costa oeste de Florida. Después de que su madre fuera encontrada muerta en el apartamento y que el niño no apareciera por ninguna parte, comenzó una búsqueda frenética de las autoridades para encontrar al menor.
Taylen Mosley fue inicialmente reportado como desaparecido después de que su madre fuera encontrada muerta en el baño de su apartamento. Los oficiales de policía que buscaban al pequeño en el lago Maggiore, a pocas millas del complejo de apartamentos, notaron un caimán que tenía «un objeto en la boca». Al acercarse, se percataron de que era el cuerpo de un niño, por lo que los agentes le dispararon al caimán, quien dejó caer el cuerpo.
La autopsia reveló que Taylen Mosley había sido ahogado antes de ser aprisionado por el reptil. El padre del niño fue acusado por la policía de “arrojar o colocar” a su hijo en el lago Maggiore, donde finalmente se encontró su cuerpo. Además, se le acusa de la muerte de la madre del niño, quien recibió más de 100 puñaladas, en lo que la policía describió como «una escena del crimen muy violenta».

