Con información de CNN
Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo 2026 culminaron, con la delegación de Noruega liderando el tablero general de medallas. El país nórdico ha reafirmado su estatus como potencia mundial en deportes de nieve y hielo, acumulando el mayor número de preseas de oro gracias a su desempeño excepcional en disciplinas como el esquí de fondo y el biatlón.
Este dominio mantiene a los atletas noruegos en la cima, superando a competidores históricos como Alemania y Estados Unidos en las sedes alpinas del norte de Italia.
El éxito de la delegación noruega no es una sorpresa, dado su historial en citas invernales, pero la contundencia de sus victorias en esta edición ha captado la atención internacional.
Con victorias estratégicas en las 16 disciplinas que componen el programa olímpico, Noruega ha logrado una ventaja significativa que parece difícil de remontar para sus seguidores más cercanos. La consistencia de sus deportistas en pruebas de resistencia y velocidad ha sido la clave para mantenerse como el país con más metales dorados en lo que va de la competición.
Por su parte, los países anfitriones y otras potencias europeas luchan por los puestos secundarios del podio general. Italia, impulsada por el apoyo de su público en sedes emblemáticas como Cortina d’Ampezzo, ha logrado una cosecha importante de medallas en esquí alpino, situándose entre los cinco mejores.
Mientras tanto, naciones como Canadá y Países Bajos dominan áreas específicas como el patinaje de velocidad, manteniendo una disputa cerrada por las medallas de plata y bronce que definen el orden del medallero global.
Las autoridades del Comité Olímpico Internacional han destacado el alto nivel competitivo de esta edición, subrayando que, más allá de las cifras, el evento ha servido para fortalecer la unidad deportiva global. Con el cierre de las competencias en el horizonte, Noruega se perfila para finalizar una vez más como el monarca indiscutible del deporte de invierno a nivel mundial.

