El gobernador de Nueva York promulgó el lunes una ley para evitar que los funcionarios locales promulguen reglas que puedan suprimir el derecho al voto de las personas debido a su raza.

La Ley de Derechos Electorales John R. Lewis, que lleva el nombre del difunto activista de derechos civiles que representó a Georgia en la Cámara de Representantes de los EEUU convierte a Nueva York en uno de los primeros estados en recuperar una versión de un proceso conocido como «autorización previa» que fue destruido decisión histórica de la Corte Suprema en 2013.

En virtud de la Ley federal de derechos electorales de 1.965, los estados y condados con un historial de supresión de los derechos de los votantes negros alguna vez tuvieron que buscar la aprobación del Departamento de Justicia de EEUU antes de cambiar las reglas de votación, indica AP. 

El fin de esa práctica por parte de la corte, con el argumento de que ya no se necesitaba la supervisión federal, ayudó a despejar el camino para que varios estados promulgaran nuevas reglas sobre la votación en los últimos años. Ahora, los gobiernos locales o los distritos escolares con antecedentes de discriminación en Nueva York deben obtener la aprobación de los funcionarios estatales para aprobar ciertas políticas de votación.