Con información de EFE.

El sistema eléctrico nacional de Cuba sufrió un colapso parcial este miércoles, dejando sin suministro a aproximadamente 3,4 millones de personas en las provincias orientales de la isla.

Según la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE), la falla fue provocada por un «disparo» en una línea de alta tensión en Holguín, lo que forzó la salida de servicio de la termoeléctrica Felton, la planta generadora más importante de la región.

Este incidente técnico ocurre en medio de una situación energética ya crítica, marcada por apagones que superan las 20 horas diarias en gran parte del país.

Este nuevo apagón representa la segunda caída parcial del sistema en los últimos cuatro meses, sumándose a cinco colapsos totales registrados en poco más de un año.

Actualmente, cerca de la mitad de las unidades de producción termoeléctrica del país se encuentran inactivas por averías o labores de mantenimiento. El Gobierno cubano ha dejado de publicar datos detallados sobre la disponibilidad de combustible para motores de generación distribuida, lo que sugiere una escasez aguda de diésel y fueloil tras la disminución del suministro petrolero desde Venezuela.

La crisis energética ha generado un fuerte descontento social y protestas en diversas localidades, debido al impacto directo en la economía familiar y la actividad productiva.

Expertos independientes calculan que sanear la infraestructura eléctrica de la isla requeriría una inversión de hasta 10,000 millones de dólares, una cifra inalcanzable bajo las actuales condiciones de contracción económica. Mientras tanto, las autoridades de La Habana continúan atribuyendo la situación a la «asfixia energética» provocada por las sanciones de Estados Unidos.