Con información de Telemundo 51.

El «Estado del Sol» se prepara para un evento meteorológico extremo este fin de semana, con temperaturas que podrían descender a los 30°F en el sur y hasta los 20°F en la zona central y el Panhandle.

Este sistema, impulsado por aire de origen ártico, generará un ambiente gélido que muchas comunidades no han experimentado en más de 15 años.

Ante la caída drástica del termómetro, ha surgido la interrogante sobre posibles nevadas. Expertos meteorólogos señalan que, aunque la famosa «línea 540» (que marca la frontera térmica entre lluvia y nieve) podría descender hasta el norte del lago Okeechobee entre el sábado por la noche y el lunes, la probabilidad de nieve sigue siendo extremadamente baja.

Para que se produzca una nevada, no basta con el frío en la superficie; es necesario que toda la atmósfera esté gélida y, lo más importante, que haya humedad. El pronóstico actual indica que el aire será mayormente seco, por lo que, aunque el frío será intenso y las heladas están garantizadas, el «ingrediente» del agua estará ausente para ver copos en el centro y sur del estado.