Con información de Infobae.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una condena formal tras verificar ataques sistemáticos contra instalaciones sanitarias y personal médico en Irán, en el marco de las protestas nacionales iniciadas en diciembre.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, denunció que las fuerzas de seguridad han irrumpido en hospitales como el Khomeini de Ilam y el Sina de Teherán, utilizando gas lacrimógeno en su interior y deteniendo a médicos mientras atendían a pacientes heridos.

Informes de grupos de derechos humanos indican que la represión ha dejado más de 6,000 víctimas mortales hasta la fecha. La OMS documentó daños en diez puestos de emergencia y el deterioro de más de 200 ambulancias.

 «Estoy profundamente preocupado por los informes que impiden la prestación de servicios esenciales», declaró Tedros. Testigos relatan que los heridos evitan acudir a los centros médicos por temor a ser arrestados, mientras que las morgues se encuentran desbordadas ante lo que se considera la crisis de violencia más mortífera en el país desde 1979.