Mientras la Organización Mundial de la Salud convoca a su comité de emergencia el jueves para considerar si el brote en espiral de viruela del mono justifica que se declare una emergencia global, algunos expertos dicen que la decisión de la OMS de actuar solo después de que la enfermedad se propagó a Occidente podría afianzar las grotescas desigualdades que surgió entre países ricos y pobres durante la pandemia del coronavirus, destaca EFE.
Declarar la viruela del simio como una emergencia global significaría que la agencia de salud de la ONU considera que el brote es un «evento extraordinario» y que la enfermedad corre el riesgo de propagarse a través de más fronteras. También le daría a la viruela del simio la misma distinción que la pandemia de COVID-19 y el esfuerzo continuo para erradicar la poliomielitis.
Muchos científicos dudan de que tal declaración ayude a frenar la epidemia, ya que los países desarrollados que registran los casos más recientes ya se están moviendo rápidamente para detenerla.

