Con información de EFE.

Tras las elecciones legislativas celebradas este domingo, el Pacto Histórico y el Centro Democrático se consolidaron como las dos fuerzas políticas determinantes en el Senado colombiano para el periodo 2026-2030. Con más del 83% de las mesas escrutadas, el partido oficialista del presidente Gustavo Petro mantiene el liderazgo con un 22,84% de los votos, mientras que el uribismo recupera terreno como el principal bloque de oposición con el 15,70%.

El resultado electoral marca el retorno del Centro Democrático a la primera línea de la oposición, tras haber ocupado una cuarta posición en los comicios de 2022. Por su parte, el Pacto Histórico logra retener su base electoral, asegurando una bancada robusta que será clave para el cierre del mandato de Petro y el inicio de la próxima administración que asumirá el poder el 7 de agosto de 2026.

La gobernabilidad del futuro mandatario dependerá en gran medida de las alianzas que logre con partidos tradicionales como el Liberal, el Conservador y la Alianza por Colombia, quienes suman una representación significativa. Estas fuerzas políticas suelen actuar como el fiel de la balanza en el Congreso, debido a que sus senadores no mantienen una lealtad partidaria rígida y suelen dividirse entre el apoyo y la crítica al Ejecutivo de turno.

Finalmente, el panorama legislativo dejó fuera a varias agrupaciones que no superaron el umbral del 3% de los votos necesarios para obtener representación. Entre los partidos que desaparecen del Congreso destaca Comunes, surgido de la desmovilización de las antiguas FARC, así como otros movimientos de izquierda y derecha que no lograron convocar al electorado, simplificando así el mapa político hacia bloques más polarizados.