Con información del Diario las Américas.
La comunidad del suroeste de Miami-Dade se encuentra de luto tras el fallecimiento de Adam Bravo, de 40 años, y su pequeño hijo Nathan, de 11 años, en un trágico accidente de tráfico ocurrido el pasado fin de semana.
El lamentable suceso se registró en la intersección de Quail Roost Drive y la avenida 117 del suroeste. Según los informes preliminares, el sedán Lexus que conducía Bravo golpeó el bordillo de una acera, lo que ocasionó que el conductor perdiera el dominio del volante y colisionara violentamente contra una camioneta GMC que se encontraba en la vía.
Un video de una cámara de seguridad cercana capturó el momento en que el vehículo perdió el control. De acuerdo con el reporte de la Patrulla de Carreteras de Florida (FHP), Adam Bravo fue declarado muerto en el lugar del percance. Su hijo Nathan fue transportado de emergencia por vía aérea al HCA Florida Kendall Hospital, donde lamentablemente sucumbió a sus graves heridas poco después. Los cuatro pasajeros de la camioneta GMC resultaron ilesos.
La tragedia se torna aún más desgarradora al conocer que Nathan era considerado un «niño milagro» por su familia, ya que había logrado recuperarse de una hemorragia epidural sufrida en un grave accidente de bicicleta tan solo cuatro meses atrás.
Padre e hijo, descritos por sus seres queridos como inseparables, regresaban a casa después de un corte de cabello, en lo que se convirtió en su último viaje juntos.
Para afrontar los inesperados gastos fúnebres, la familia ha iniciado una campaña de recaudación de fondos en GoFundMe. «Nuestros corazones están completamente destrozados… Dios sabía que no podían vivir el uno sin el otro», expresaron en un comunicado. La investigación para determinar las causas exactas del siniestro continúa activa.

