Con información de EFE.

La selección de fútbol de Paraguay desató la locura colectiva en las calles de Asunción tras eliminar a la histórica y potente escuadra de Alemania en la Copa del Mundo. En un electrizante partido correspondiente a la ronda de dieciseisavos de final, la escuadra sudamericana dio la gran sorpresa del torneo al imponerse en una dramática tanda de penaltis con un marcador de 4 goles a 3.

El encuentro reglamentario y la prórroga terminaron empatados a un gol por bando, obligando a definir el pase desde los doce pasos. Fue en esa instancia definitiva donde el guardameta paraguayo Orlando Gill se vistió de héroe al atajar dos remates decisivos de los teutones, permitiendo que la Albirroja sellara su clasificación a pesar de haber desperdiciado una ventaja inicial en los cobros.

Los fanáticos paraguayos celebraron el triunfo con euforia e ironía, recordando que en la previa del compromiso, analistas deportivos europeos habían calificado a la escuadra sudamericana como un equipo de tercera categoría al que debían vencer con facilidad. «Somos un equipo de tercera, sí, es cierto, pero dejamos fuera a la poderosa Alemania», señalaron con orgullo los aficionados en medio de los festejos.

Con esta épica victoria, Paraguay asegura su boleto a los octavos de final en lo que representa su regreso triunfal al torneo mundialista tras 16 años de ausencia. El conjunto dirigido por el estratega argentino Gustavo Alfaro ya se encuentra concentrado esperando a su próximo gran rival, el cual saldrá de la llave eliminatoria entre Francia y Suecia.