Con información de DW.
El comercio bilateral entre México y Estados Unidos sufrió un duro golpe este inicio de semana tras el bloqueo del Puente Internacional Zaragoza, una arteria vital por donde transita el 70% de las mercancías de exportación en la región de Ciudad Juárez – El Paso.
La protesta forma parte de un paro nacional convocado por agricultores y transportistas, con movilizaciones activas en 17 de los 32 estados de la república. Los manifestantes exigen frenar la reforma a la Ley General de Aguas impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual, según los productores, amenaza con retirarles las concesiones de los pozos y “estrangular” la capacidad productiva del campo.
Además del tema hídrico, el sector transporte denuncia una ola de inseguridad y asaltos en las carreteras federales, manteniendo detenidos cerca de un millón de camiones de carga.
A pesar de la magnitud de las protestas, la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, desestimó las quejas en una conferencia de prensa, calificando los bloqueos de injustificados y atribuyéndolos a “motivaciones políticas”.
Mientras tanto, los líderes agrícolas advierten que no levantarán los bloqueos hasta que se establezcan mesas de negociación con poder de resolución real.

