Con información de DW.
En un movimiento político y financiero de alto impacto, el presidente Gustavo Petro ha declarado formalmente el estado de Emergencia Económica en Colombia por un periodo de 30 días.
Esta decisión surge como una respuesta directa a la crisis fiscal inminente que enfrenta su administración, luego de que el Congreso de la República decidiera archivar la reforma tributaria con la que el Ejecutivo buscaba recaudar cerca de 4.000 millones de dólares para el presupuesto del año 2026.
El mandatario izquierdista advirtió que el país se encuentra ante un «ajuste drástico» que podría comprometer seriamente la inversión pública y el bienestar social si no se toman medidas extraordinarias.
Bajo este nuevo decreto, el gobierno adquiere la facultad de implementar impuestos especiales de forma directa para intentar alcanzar la meta financiera de 41.000 millones de dólares.
Aunque la economía colombiana ha mostrado una resiliencia notable, con proyecciones de crecimiento del PIB de hasta un 2,7% para el cierre de 2025, el déficit fiscal ha escalado peligrosamente, superando el 7% según analistas.
Petro fue tajante en sus redes sociales: “Si no hay emergencia, hay recorte”.

