Con información de EFE.Los desfiles en el Sambódromo de Río de Janeiro iniciaron con una fuerte carga política tras la presentación de la escuela Académicos de Niterói, dedicada a la vida del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La puesta en escena recorrió la trayectoria del mandatario, desde sus orígenes humildes en el nordeste hasta su ascenso al poder.El desfile no estuvo exento de críticas, ya que la oposición denunció el acto como propaganda electoral encubierta de cara a los próximos comicios presidenciales. Aunque la Justicia permitió la exhibición, el Tribunal Electoral advirtió que podría abrir una investigación sobre el uso de recursos públicos para este homenaje.La presentación incluyó representaciones críticas hacia figuras de gobiernos anteriores, lo que generó ovaciones entre el público y tensiones en el ámbito político. Ante el riesgo de sanciones, la primera dama y varios ministros evitaron participar activamente en las carrozas, manteniendo una postura de cautela institucional.El guionista de la escuela defendió la temática alegando que se trata de una historia de superación personal que resuena con la identidad brasileña. Con este inicio, el Carnaval de Río reafirma su posición como un espacio donde la cultura, la fiesta y el debate social se entrelazan ante los ojos del mundo.