Con información de newtral.

La muerte de un joven de 17 años a manos de la policía francesa ha desatado una ola de protestas en Francia, con más de 3 mil detenidos desde el comienzo de las manifestaciones y cientos de agentes heridos, así como incendios de vehículos, contenedores y de edificios públicos como comisarías, según el Ministerio del Interior, que ha movilizado durante varias noches consecutivas a más de 45.000 policías por todo el país.

La policía también investiga un intento de asesinato contra un alcalde de las afueras de París.

Distintos medios franceses informan que, este lunes 2 de julio el presidente Emmanuel Macron tiene previsto reunirse con la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, y con el del Senado, Gérard Larcher. Además, habría pedido a la primera ministra, Élisabeth Borne, que reciba a los presidentes de los distintos grupos políticos en el Parlamento. Para el martes 4 de julio, Macron tendría previsto recibir a los alcaldes de “más de 220 municipios”.

Es de recordar que, todo esto ocurre ya que, el pasado martes 27 de junio, la policía francesa mató en Nanterre a tiros a un menor de 17 años llamado Nahel, que conducía sin carné y que, tras ser detenido por dos policías, el joven intentó darse a la fuga, según la versión policial. En las imágenes se ve cómo uno de los policías le apuntó con el arma y le disparó en el momento en el que el joven arrancó su vehículo. La madre del joven fallecido convocó una manifestación en Nanterre, en la periferia de París, que congregó a miles de personas tras pedir “una revuelta” por su hijo.

Un dato importante es que, durante el año 2022 se registró una cifra récord de 13 muertes tras el intento de detener a quienes se saltan los controles de policía.

 

La justicia francesa ha abierto dos investigaciones, una por homicidio voluntario cometido por la autoridad pública y otra por saltarse el control policial, lo cual ha desatado la protesta de la familia del joven porque en Francia “no se puede juzgar a un muerto”.