Con información de EFE.
El árbitro de la FIFA, Omar Abdulkadir Artan, fue recibido como un héroe en el aeropuerto de Mogadiscio tras sufrir un revés migratorio. Decenas de aficionados, periodistas y ministros acudieron a la terminal aérea para entregarle ramos de flores y una gran bandera nacional que el colegiado usó como capa. El caso despertó una fuerte indignación en el país africano, ya que Artan iba a convertirse en el primer somalí en arbitrar un partido en la historia del Mundial.
La controversia se desató el pasado 6 de junio, cuando las patrullas del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) le impidieron la entrada a los Estados Unidos tras aterrizar en el aeropuerto de Miami procedente de Estambul. Los portavoces aduaneros declararon en un comunicado que el árbitro fue considerado inadmisible debido a supuestos problemas detectados durante los peritajes de verificación de sus antecedentes penales. El Gobierno de Somalia calificó el incidente de lamentable e inició gestiones diplomáticas para exigir explicaciones.
Embutido en su chándal oficial de la FIFA, el colegiado de la tercera edad declaró ante las cámaras de televisión que no se siente desanimado por haber sido enviado de vuelta y que continuará trabajando duro. Artan, quien fue coronado como el mejor árbitro masculino del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF), prometió a sus seguidores que hará historia en la próxima Copa del Mundo. El ministro de Juventud y Deportes, Mohamed Abdulkadir Ali, le ofreció su respaldo absoluto para que logre consagrarse como el mejor del planeta.
