Con información de El Nuevo Herald.

El gobierno interino de Venezuela descartó la preparación inmediata de elecciones democráticas, alegando que el proceso electoral pasa a un segundo plano ante las labores de reconstrucción del país. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, calificó de «grosería» y «falta de respeto» centrar las discusiones políticas en nombramientos institucionales mientras la población sufre los estragos de la crisis humanitaria.

La drástica postura oficial confirma que la administración interina priorizará la respuesta al desastre, lo que dilatará la transición democrática prevista inicialmente tras la captura de Nicolás Maduro en enero. El más reciente balance gubernamental de la catástrofe geológica del pasado 24 de junio elevó de forma alarmante la cifra de víctimas a 4,490 fallecidos y 16,740 heridos.

A pesar de las críticas de sectores de la oposición que exigen un rápido regreso a las urnas, Rodríguez presentó un detallado plan de vivienda de emergencia. Las autoridades prometieron la entrega de las primeras 200 residencias para familias desplazadas y aseguraron que los 90 refugios temporales habilitados en escuelas serán clausurados antes del inicio de clases en septiembre.

El programa de recuperación habitacional busca dar amparo a cerca de 18,000 personas que permanecen sin hogar y 19,500 desplazados alojados en 108 campamentos. Asimismo, las cuadrillas estatales enfrentan el monumental reto de retirar y reciclar más de 1.2 millones de toneladas de escombros de edificios colapsados para obras de infraestructura aeroportuaria.