Con información de CNN.
La directora del emblemático Museo del Louvre, Laurence des Cars, presentó su renuncia formal este martes como consecuencia del impacto generado por el robo de piezas históricas valoradas en 88 millones de euros.
El presidente francés, Emmanuel Macron, aceptó la dimisión calificándola como un acto de responsabilidad institucional necesario para buscar estabilidad. El robo, ocurrido el año pasado, expuso graves vulnerabilidades en la seguridad del recinto más visitado del mundo.
Durante su gestión, Des Cars había señalado la precariedad de la infraestructura técnica del museo, admitiendo que los sistemas de vigilancia estaban obsoletos o eran inexistentes en áreas críticas. A pesar de haber intentado renunciar anteriormente ante la ministra de Cultura, su solicitud no fue aceptada hasta que la presión por los fallos de seguridad se volvió insostenible.
La investigación oficial reveló que los delincuentes lograron ingresar a la Galería Apollo y escapar en cuestión de segundos utilizando métodos inusuales.
El Louvre, que en 2024 recibió a casi nueve millones de visitantes, ha enfrentado un período de gran inestabilidad que incluye huelgas de trabajadores por falta de personal y malas condiciones laborales. Laurence des Cars hizo historia en 2021 al convertirse en la primera mujer en dirigir la institución en sus 230 años de existencia. Tras su salida, el gobierno francés le ha encomendado una nueva misión científica dentro del marco de la presidencia del G7 para fomentar la cooperación entre grandes museos internacionales.
El «robo del siglo» ha dejado una marca profunda en la gestión cultural de Francia, obligando a una revisión total de los protocolos de protección de los tesoros nacionales. Se espera que el nuevo liderazgo del museo implemente tecnologías de vanguardia para recuperar la confianza del público y de los donantes. Mientras tanto, las autoridades continúan tras la pista de las joyas de la corona, cuyo paradero sigue siendo un misterio que ha dado la vuelta al mundo.

