Con información de DW.
La empresa energética española Repsol ha anunciado un acuerdo con el Gobierno de Venezuela para retomar el control operativo del activo petrolero Petroquiriquire.
Esta alianza, que también involucra a la estatal PDVSA, tiene como objetivo triplicar la producción de crudo en un plazo de tres años, alcanzando un crecimiento del 50% tan solo en los primeros doce meses.
El acuerdo establece un novedoso sistema de pago garantizado para asegurar que Repsol reciba la remuneración correspondiente por la producción futura, evitando los impagos que afectaron la relación en el pasado. Aunque el trato no garantiza el reembolso inmediato de la deuda histórica de 4,550 millones de dólares que el gobierno venezolano mantiene con la firma española, sí ofrece la seguridad jurídica necesaria para nuevas inversiones. Este movimiento sigue la estela de Chevron, que recientemente expandió su presencia en el país bajo condiciones similares.
Repsol, que opera en Venezuela desde 1993, es uno de los mayores inversores extranjeros en el sector energético del país, poseyendo el 40% del yacimiento Petroquiriquire.
Sus operaciones se habían visto paralizadas el año pasado después de que el presidente Donald Trump revocara las licencias de las petroleras occidentales como medida de presión política.
