Con información de DW.

Un juez federal de Washington bloqueó por segunda vez el intento del Departamento de Guerra, dirigido por Pete Hegseth, de imponer normativas estrictas a los periodistas acreditados en el complejo militar.

El magistrado Paul Friedman determinó que las políticas revisadas persisten en violar la Constitución, al no corregir las fallas legales señaladas en un fallo anterior.

La demanda fue impulsada originalmente por el diario The New York Times, denunciando que las nuevas reglas buscaban entorpecer la labor informativa mediante el control de movimientos y el acceso a datos de interés público. El juez ordenó también revisar los casos de reporteros a los que se les había revocado la credencial, mientras que el gobierno adelantó que apelará la medida.

El conflicto escaló tras la implementación de sanciones por solicitar información no clasificada sin permiso previo, lo que provocó una renuncia masiva de credenciales por parte de los principales medios del país. Entre las empresas que abandonaron la cobertura presencial se encuentran cadenas como CNN, NBC y Fox News, así como agencias internacionales de la talla de Reuters y AP.

Debido a este éxodo mediático, la presencia de reporteros en el Pentágono ha quedado reducida casi exclusivamente a portales de tendencia conservadora. La administración de Hegseth sostiene que las medidas son necesarias para garantizar la seguridad nacional, pero la justicia insiste en que el derecho a la libertad de prensa debe prevalecer.