Con información de DW.
La capital ucraniana sufrió este viernes un ataque masivo con misiles y drones que dejó un saldo de al menos cuatro muertos y diecinueve heridos, sumiendo a varios barrios en la oscuridad.
La ofensiva ocurre pocas horas después de que el Kremlin calificara de «militarista» y rechazara tajantemente la propuesta europea de desplegar una fuerza multinacional de paz tras un hipotético fin del conflicto.
La portavoz de Exteriores rusa, María Zajárova, advirtió que cualquier tropa occidental en suelo ucraniano sería considerada un «objetivo legítimo», tensando aún más la cuerda diplomática.
A pesar de que el presidente ucraniano Volodimir Zelenski aseguró que el acuerdo de garantías de seguridad con Washington estaba casi listo, el canciller alemán, Friedrich Merz, se mostró cauteloso.
Merz reconoció que, dada la postura agresiva de Moscú y su insistencia en el control total del Donbás, un acuerdo de tregua real se encuentra todavía «bastante lejos».
En paralelo, las alarmas se encendieron en Leópolis tras el impacto de un misil hipersónico contra infraestructuras críticas. Aunque se temió el uso de un misil Oreshnik con capacidad nuclear, las autoridades locales confirmaron que los niveles de radiación se mantienen normales.
Buenos días.
El Ministerio de Defensa de Rusia anunció que utilizó el sistema Oreshnik en un ataque de «alta precisión» de largo alcance contra objetivos en Ucrania. Lo presentó como respuesta al inexistente ataque ucraniano con drones contra la residencia de Putin en Novgorod… pic.twitter.com/y2VIHQjquZ
— FONSEJ 🇪🇸🫶🇺🇦 (@FONSEJ1) January 9, 2026

